- Los allanamientos se realizaron en una casa, un lavacar y unos apartamentos usados por la organización para extraer, almacenar y distribuir el combustible robado. Cinco personas fueron detenidas, incluido el presunto líder.
Una banda dedicada al robo de combustible en San Rafael de Orotina, Alajuela, utilizaba un lavacar para vender ilegalmente los hidrocarburos extraídos del poliducto de Recope.
La organización fue desarticulada este jueves 27 de noviembre, luego de tres allanamientos que permitieron detener a cinco personas que figuran como sospechosas de la sustracción y comercialización ilegal de combustible, entre ellos el presunto líder, de apellido Salas.
En el operativo, desarrollado entre Recope y el Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) del OIJ, se decomisaron 2.400 litros de combustible, múltiples pichingas, tanquetas, bombas eléctricas, focos y decenas de kilómetros de manguera, así como tres armas de fuego. También se incautaron tres vehículos presuntamente usados para transportar el combustible.
Esta estructura criminal fue vinculada con al menos 80 alertas de sustracción desde enero del 2025, cuando comenzó la investigación a raíz de denuncias confidenciales que coincidieron con las alertas.
Las diligencias iniciaron a las 6 a. m. en tres puntos de Orotina, específicamente una casa, un complejo de apartamentos y el lavacar donde se extraía, almacenaba y comercializaba el producto robado.
Durante los 11 meses de pesquisas, los recorridos en campo, análisis técnicos y monitoreos continuos realizados por Recope permitieron recopilar información vital y ubicar con precisión los sitios donde operaba la banda.
Operación sin horarios
Durante la investigación se determinó que la organización utilizaba las propiedades allanadas, ubicadas en una zona montañosa, para evitar ser descubiertos, por lo que operaban a toda hora del día.
Además, se identificó que el combustible era movilizado en pichingas hasta el lavacar, donde se vendía de forma clandestina.
Karla Montero, presidenta de Recope, destacó la importancia de la coordinación interinstitucional para detener este tipo de estructuras criminales.
“El trabajo conjunto entre Recope y las autoridades sigue dando resultados concretos. Nuestro sistema de monitoreo, las alertas de la población y la vigilancia del poliducto permitieron detectar anomalías con rapidez y actuar. No vamos a permitir que grupos criminales sigan poniendo en riesgo la seguridad energética del país”, afirmó la jerarca.
Montero recordó a la población que cualquier persona puede reportar movimientos sospechosos cerca del poliducto o actividades relacionadas con robo de combustible de manera confidencial y gratuita a la línea 1-0-0-2, habilitada para estos casos.
Las diligencias continuarán durante todo día con la recolección de evidencias y, una vez finalizadas, los sospechosos serán puestos a las órdenes del Ministerio Público.