- Los precios anunciados hoy corresponden a compras realizadas entre el 13 de marzo y el 9 de abril.
- Tipo de cambio, contratos de flete y devolución a favor de los usuarios ayudan a amortiguar parte del impacto.
Tal como se había informado, los precios de los combustibles registrarían un incremento en mayo, según la información actualizada y remitida este viernes por Recope a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), conforme con la metodología tarifaria vigente.
De aprobarse la estimación, el litro de gasolina súper pasaría de ₡632 a ₡714 (+₡82), la gasolina plus 91 de ₡628 a ₡750 (+₡122), el diésel de ₡565 a ₡699 (+₡134) y el cilindro de gas de 25 libras de ₡6.869 a ₡7.263 (+₡394).
Uno de los cambios más relevantes es el comportamiento de la gasolina plus 91, cuyo ajuste proyectado provocaría una inversión en el precio final frente a la gasolina súper. De aprobarse, la plus 91 quedaría ₡36 por encima de la súper.
Esto se explica porque, en un escenario de alza acelerada en los precios internacionales, las compras de combustibles se programan con anticipación, usualmente entre 30 y 45 días antes del conocimiento de embarque. En este caso, la compra de la gasolina plus 91 quedó más cercana a la fecha de corte que la de la gasolina súper, por lo que incorporó precios internacionales más altos.
Aunque en este momento los precios internacionales del petróleo se han estabilizado temporalmente tras el cese al fuego, es importante precisar que los precios que se anuncian hoy no responden a compras actuales, sino a las adquisiciones de combustibles realizadas entre el 13 de marzo y el 9 de abril, periodo en el que el mercado internacional estuvo presionado por la crisis en Irán y la tensión en el Estrecho de Ormuz.
RECOPE destacó que, pese a ese contexto, hoy el país cuenta con factores que ayudan a contener parte del ajuste. Entre ellos figuran un tipo de cambio más favorable, contratos de flete con tarifas previamente definidas y una devolución cercana a los ₡12 mil millones a favor de los usuarios, que se aplicará mediante el diferencial tarifario durante los próximos meses.
De esta forma, aunque Costa Rica no puede aislarse del comportamiento internacional de los hidrocarburos, sí dispone de condiciones que permiten amortiguar parte del impacto en beneficio de los consumidores.