Precios no son los mas caros del Istmo

Los combustibles en Costa Rica no están por encima del promedio de precios de Centroamérica, según se comprueba de la información que publica el Comité de Cooperación de Hidrocarburos de América Central (CCHAC), ni tampoco fueron los más altos del área durante el 2017.

Aunque la Cámara de Industrias divulgó datos señalando a Costa Rica como el país del área con los precios más altos sin impuestos; la realidad es que los precios más altos sin considerar los impuestos en las gasolinas y el diésel corresponden a Nicaragua, como lo indica el último informe CCHAC, dado a conocer el 6 de enero del 2018.

El precio de los combustibles en Costa Rica también incluye el componente de calidad, porque responden a los requerimientos del parque automotor nacional y a las nuevas normativas para tecnología vehicular, que aplican a partir de este año en materia de control de emisiones.

El mismo estudio del CCHAC señala las diferencias en las especificaciones de calidad los combustibles de Costa Rica, que superan lo estipulado en el Reglamento Técnico Centroamericano. Los combustibles que expende RECOPE son más limpios y eficientes.

Utilizar los datos para comparaciones, en la forma en que lo hace la Cámara de Industrias excluyendo a Nicaragua, induce al error. Para todo comparativo se deben tomar en cuenta los diferentes factores que inciden en los precios:

 

  1. Impuestos: En Costa Rica el principal componente del precio de venta al consumidor es el impuesto único que representa 41% en el caso de las gasolinas y 28% en el diésel. No obstante, en el resto de los países de la región, en términos promedio, el impuesto es 28% y 21% del precio de venta de las gasolinas y el diésel, respectivamente. Después del impuesto está el precio internacional, que tampoco está bajo el control de RECOPE y representa un 40%. Estudios realizados por CEPAL confirman que el precio de importación de RECOPE es el más competitivo de la región.
  2. Calidad de los combustibles: Desde el 1 de setiembre de 2017, las gasolinas y el diésel que se distribuyen en Costa Rica tienen una calidad equivalente a las especificaciones la norma Euro IV, esto implica que éstos tienen menos poliaromáticos, benceno y olefinas que son sustancias orgánicas nocivas para la salud. Estos aspectos no son regulados en el resto de Centro América, dado que solo Costa Rica tiene un programa permanente de evaluación de la calidad de los combustibles que se distribuyen en las estaciones de servicio; el costo de éste y la mejor calidad de éstos incrementa su precio final. En el Istmo Centroamericano, la gasolina súper es el combustible más similar en calidad, en todos los países tiene 95 octanos, pero solo en Costa Rica, Panamá y Honduras no tiene MMT. La gasolina regular en Panamá y Costa Rica tiene 91 octanos pero en el resto de países tiene 88 octanos y en Nicaragua ha mostrado en el pasado presencia de MMT. Por otra parte, el diésel que se distribuye en Costa Rica tiene un nivel máximo permitido de 50 ppm de azufre, mientras que en Panamá y Guatemala tiene 500 ppm y en el resto de países se distribuyen calidades de hasta 5000 ppm de azufre, que es el máximo que permite el Reglamento Técnico Centroamericano (RTC).
  3. Representatividad del precio: Con excepción de Costa Rica que tiene y publica un precio para todo el país, en el resto de países son precios en la capital (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y  Panamá). Al no incluirse las zonas fuera de la capital, que en general tienden a tener precios mayores a los de la capital, los precios reportados están subestimados.  Algunos de esos precios son obtenidos por sondeos de un día en particular, a partir de muestras pequeñas (Guatemala, Nicaragua), en otros casos son precios máximos establecidos por las Direcciones de Hidrocarburos (Honduras, Panamá), o son precios colocados por los mismos operadores de las estaciones de servicio (El Salvador).  Estas diferencias afectan las comparaciones porque los precios de esos países no representan el valor promedio nacional, por lo cual, no son representativos
  4.  Costo de la regulación: Solo Costa Rica tiene una regulación completa de toda la cadena de distribución de los combustibles, que incluye una fijación de precios muy detallada. Este tipo de regulación incrementa el precio final al consumidor. Países como Panamá y Honduras tienen las Direcciones de Hidrocarburos o similares con unos pocos funcionarios que fijan precios máximos de venta al consumidor, a partir del precio internacional de referencia de los combustibles (usualmente Platts) y algunos márgenes establecidos para los operadores. Los cuadros técnicos de las Direcciones de Hidrocarburos de Guatemala y El Salvador también intervienen en la definición de los precios de venta, pero a lo externo, indican tener precios liberados.
  5. Frecuencia de ajuste en el precio: En Costa Rica se hacen ajustes mensuales de precio, en tanto que otros países reportan variaciones en forma semanal (Guatemala, Honduras y Nicaragua) o quincenal (Panamá y El Salvador). Esto implica que Costa Rica reacciona mucho más lentamente a las variaciones en el precio internacional, en tanto que el resto de países hacen ajustes más rápidamente, afectando las comparaciones de precios.
  6. El flete y el margen de operación de las estaciones de servicio: representa 10% del precio al consumidor final. En este caso existen diferencias entre Costa Rica y el resto de la región.
  7. Políticas sectoriales en el precio de venta: incluye el subsidio a pescadores, así como a los consumidores de LPG y búnker, que son combustibles utilizados por el sector industrial. Este representa 2% del precio de venta.

Es falso que los gastos de RECOPE son excesivos

 

Como se indicó antes, el principal componente del precio de venta al consumidor es el impuesto único y le sigue el precio internacional o precio de importación, ambos suman el 81%.

Los gastos de operación de RECOPE, representan en el precio por litro de la gasolina un 7% y 9% en el diésel.  Dentro de ese porcentaje los rubros de mayor peso son los costos de servicios de importación más la reserva de inversión; las remuneraciones, que representan el 1,8% dentro de ese 7 y 9 por ciento.  Esto más los equipos, materiales y suministros son el 3,6% que se muestra en el siguiente gráfico.

 

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