Apenas cuando la economía global daba signos de recuperación tras la pandemia del COVID-19, ahora se cierne sobre ella una amenaza de recesión provocada por la crisis de los altos precios del petróleo en el mercado internacional.
La recesión económica es el entorno económico caracterizado por la caída general de la actividad, ya sea local o incluso global. Sin embargo, para que se identifique como tal, es necesario que dure más de unos pocos meses.
La invasión de Ucrania por parte de Rusia y las posteriores sanciones (y las que están por venir) han desatado una nueva crisis del petróleo y de las materias primas en general que amenaza con ahogar la recuperación económica y sumir al mundo en una nueva etapa recesiva.
Esta recesión podría venir acompañada de un entorno inflacionario sin comparación en las últimas décadas, generado por la escasez de materias primas y los problemas en la cadena de suministros.
El mayor riesgo a corto plazo es un aumento de inflación por las interrupciones del suministro de petróleo y gas rusos, lo que conduciría a una pérdida significativa del impulso económico y, potencialmente, una recesión.
Además hay que tomar en cuenta que el conflicto bélico en Ucrania incrementa la incertidumbre al retrasar decisiones de inversión y consumo. Esto ha generado una subida generalizada en casi todas las materias primas cuya producción se encuentra muy concentrada en unos pocos países.
Vale la pena recordar otros hechos históricos que desencadenaron un período recesivo e inflacionario vinculado a conflictos armados como fueron la guerra de Yom Kippur en octubre de 1973 y la revolución en Irán en 1979, que impactaron los precios del petróleo.
NOTICIAS RELEVANTES DE LA SEMANA

La coyuntura energética actual, marcada por un aumento de precios, es «comparable en intensidad y brutalidad con la crisis del petróleo de 1973», afirmó el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire.

Los mensajes confusos de Emiratos Árabes Unidos, sobre si apoya o no un aumento de la producción, avivaron la volatilidad en el mercado del petróleo.

La debilidad del sistema energético de Europa era una verdad sabida, pero la invasión de Ucrania por parte de Rusia ha dejado al desnudo la gravedad del problema.

La invasión rusa de Ucrania es una de las principales razones por las que los conductores en Estados Unidos ahora pagan un precio récord en la gasolina.