- La habilitación de esta obra marca un hito en la gestión de la empresa, al recuperar una inversión que desde el 2019 permanecía en desuso y en malas condiciones.
Recope puso en operación un nuevo tanque de almacenamiento de diésel en la terminal Moín, en Limón, una infraestructura estratégica con capacidad total de 350.000 barriles que permanecía sin uso desde 2019 y que ahora se incorpora al Sistema Nacional de Combustibles como un activo clave para fortalecer la seguridad energética del país.
La habilitación de esta obra marca un hito en la gestión de la empresa, al recuperar una inversión que durante varios años no generó valor operativo. La actual administración retomó el proyecto en noviembre del 2025, impulsando un proceso técnico riguroso orientado a garantizar que el tanque cumpliera con los estándares más exigentes en materia de seguridad, operación y normativa.
Uno de los componentes determinantes para su entrada en funcionamiento fue la implementación y validación del sistema contra incendios, considerado esencial en una instalación de esta naturaleza. El tanque cuenta con hidrante, sistemas de aspersión y equipos especializados diseñados para responder de manera inmediata ante cualquier eventualidad, reforzando la protección del personal, la infraestructura y el entorno.
Esta incorporación no solo incrementa la capacidad de almacenamiento, sino que también aporta mayor flexibilidad al sistema logístico de combustibles, facilitando la gestión de inventarios y la respuesta ante variaciones del mercado internacional.
La presidenta de Recope, Karla Montero, destacó la relevancia de este avance como parte de una visión estratégica enfocada en la eficiencia y la seguridad operativa.
“Estamos demostrando que es posible retomar proyectos complejos, ejecutarlos con rigor técnico y ponerlos al servicio del país. Esta habilitación refleja un compromiso claro con la gestión responsable de los recursos públicos y con la seguridad de nuestras operaciones”, aseguró Montero.
En paralelo, la empresa concluyó la modernización del sistema contra incendios en el muelle 5.1 de la terminal Moín, una zona neurálgica para las operaciones de importación y manejo de combustibles. Esta intervención permitió sustituir un sistema que presentaba condiciones de obsolescencia por una infraestructura robusta, alineada con estándares internacionales.
Las mejoras incluyeron la instalación de tuberías de alta resistencia, nuevos hidrantes y monitores de última generación, así como la incorporación de un sistema de espuma contra incendios que responde a las regulaciones ambientales más recientes. El rediseño no solo eleva los niveles de seguridad, sino que también optimiza las condiciones de mantenimiento y proyecta una vida útil aproximada de 15 años.
Montero subrayó que este tipo de inversiones son fundamentales para garantizar la continuidad y confiabilidad del abastecimiento energético en Costa Rica.
“Cada mejora que realizamos tiene un impacto directo en la calidad y seguridad del servicio que brindamos. Modernizar nuestros sistemas y fortalecer nuestra infraestructura es asegurar que el país cuente con un suministro estable y confiable”, afirmó.
Ambas acciones forman parte de una estrategia integral orientada a modernizar la infraestructura crítica de Recope, elevar los estándares de seguridad industrial y maximizar la eficiencia operativa. En un entorno global marcado por la volatilidad de los mercados energéticos, la consolidación de capacidades internas robustas se posiciona como un factor determinante para la estabilidad del país.
Con la puesta en operación del tanque y la modernización del muelle 5.1, Recope no solo recupera y fortalece activos estratégicos, sino que también envía una señal clara sobre su capacidad de ejecución, su enfoque en resultados y su papel como garante del abastecimiento de combustibles en Costa Rica.