
La primera y única biorrefinería con emisiones de carbono negativas acaba de inaugurarse en Estambul, Turquía, lo que sitúa a este país europeo a la vanguardia en bioinnovación. La planta producirá biocombustible para aviones utilizando algas como materia prima y capturará 1.200 toneladas de dióxido de carbono al año.
La instalación de 2.500 metros cuadrados se ubica dentro del campus de la Universidad de Bogazici que obtiene las algas de una granja marina en el Mar Negro adyacente al complejo y todo el procesamiento de algas ocurre en ese mismo lugar.
El objetivo es desarrollar productos de algas que puedan liberar a Turquía de la dependencia de los combustibles fósiles y es parte del proyecto Concepto de Biorrefinería Integrada para el Desarrollo Impulsado por la Bioeconomía de Turquía, que comenzó en 2019 y se espera que a fines de 2022 se dé el primer vuelo que utilice el biocombustible producido en esta biorrefinería.
El presupuesto destinado a este proyecto es 6 millones de euros, el ochenta y cinco por ciento proviene de la UE (Unión Europea) y resto es aportado por el Ministerio de Industria y Tecnología de Turquía.
La biorrefinería a partir de algas es una instalación que integra las técnicas de conversión de la biomasa con el equipamiento necesario para producir biocombustibles, con una unidad de filtración y pasteurización, una unidad de desalinización y un digestor anaeróbico.
Las biorrefinerías son análogas a las refinerías de petróleo y pueden seguir procesos similares con la diferencia de emplear materia prima que respeta el medio ambiente y da valor añadido a los residuos y subproductos, reintroduciéndolos en el proceso productivo.
Algunos productos que se pueden obtener en una biorrefinería con aplicaciones en la industria son:
- Carbohidratros: Bioalcoholes, azúcares, polímeros, electricidad.
- Lípidos: Biodiesel, cosméticos, ácidos grasos, fluidos dieléctricos.
- Proteínas: Productos alimentarios, polímeros, productos farmacéuticos.
- Lignina: Germicidas, adhesivos, ligantes.
- Sustancias especiales: Pigmentos, vitaminas, antioxidantes, fibras, toxinas, inhibidores, biomarcadores.
Los tipos de Biorrefinerías, se catalogan por un código de colores, de acuerdo con las materias primas empleadas:
- Biorrefinería Verde: biomasa verde como pastos, cereales no maduros, hojas, etc.
- Biorrefinería Azul: biomasa acuática como algas, residuos y descartes de pescados.
- Biorrefinería Gris: residuos sólidos urbanos y subproductos agroindustriales.
- Biorrefinería Blanca: desechos de la industria agroalimentaria. Cultivos ricos en azúcares (remolacha azucarera, caña de azúcar, sorgo dulce, etc.) y en almidón (trigo, maíz, centeno).
- Biorrefinería Amarilla: cultivos y residuos lignocelulósicos.
La nueva refinería de Turca pertenece al segundo grupo y será uno de los centros más importantes en todo el mundo que realizan estudios en el campo de las biotecnologías con alga.

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La falta de capacidad de producción y la escasa inversión en el sector podrían elevar el crudo por encima de los 100 dólares el barril. A pesar del alza acelerada en los casos de ómicron, los analistas señalan que hay reticencia de muchos gobiernos a restablecer las restricciones por lo que la demanda sigue creciendo.

China acordó con Estados Unidos a finales del año pasado liberar crudo de sus reservas estratégicas nacionales en torno a las fiestas del Año Nuevo Lunar, que comienzan el primero de febrero, como parte de un plan con otros grandes consumidores coordinado por Washington para reducir los precios mundiales del petróleo.

El consumo de aceite vegetal para biocombustibles en la Unión Europea ha sido impulsado en gran medida por la Directiva de Energía Renovable (RED). Esta directiva, establecida en 2009, exige que el 10% del consumo de energía en el transporte por carretera y ferrocarril, en 2020, sea generado a partir de fuentes renovables.